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Poemas desde el Alma

Desi Atanasova

¿Qué Soy?
Solo fue un sueño
Escucha al Amor
¿Cuánto más voy a esperar?
Su presencia
Separados vs. Juntos
¿Qué elijo ahora?
Lo único real
 

Lo efímero no puede prevalecer sobre lo Eterno.
La nube no puede tapar al Sol para siempre.
Lo que Soy siempre está presente.
La historia es algo que invento en Mi Mente.

La culpa nunca fue real,
está atada a un pasado inexistente.
Es un bucle repetitivo,
que puedo soltar en cualquier instante.

Soy la Felicidad que estoy buscando.
Soy la Paz que lo sostiene Todo.
Soy el Amor que ama incondicionalmente.

 

De la Eternidad provengo,
y hacia la Eternidad voy.

Forastera en un mundo de formas,
donde cada parte se encuentra
separada de la otra.

Aquí el tiempo se ha apoderado de Mi Mente.
Hay un pasado que me persigue,
y un futuro que promete.
O asusta.

Acelerada en Mis Pensamientos,
fácilmente me olvido de Mi Esencia:
¿Quién Soy?

Mientras tanto,
Mi Ser aguarda mi Despertar Inminente
con paciencia infinita,
pues está más allá de los confines
del Universo,
fuera del espacio-tiempo.

No es un viaje de ida,
tampoco uno de vuelta.
Pues lo que vive en el Presente,
no puede hallarse en ninguna otra parte
que no sea en el Aquí y el Ahora.

Este es el Instante que contiene mi felicidad.
En este Instante suelto toda interpretación
de lo que Soy,
y lo que Soy se revela con total Intensidad.

Ahora,
Las palabras sobran...

 

Viendo la naturaleza pasar,

me doy cuenta de que nada externo a mí puede darme paz.

Por muy bello que sea.

Por mucho que lo disfrute.
La Paz va más allá de todo eso.

Observo la dinámica del ego cuando intenta "hacerme más feliz" en unos lugares que en otros; cuando procura hacerme creer que hay situaciones más deseables que otras, unas que me dan placer y otras que me hacen daño.

Veo su intento de hacerme olvidar que no hay nada externo a mí. Que la causa está en mi Mente y el efecto que observo "afuera" es el reflejo del maestro que he elegido.
¿Me siento en paz, independientemente de las circunstancias?

He elegido el amor.

He elegido unirme.
¿Me siento ansiosa, preocupada, triste o molesta, en cualquiera de sus grados

y formas?

He elegido el miedo.

He elegido separarme.

En cada instante elijo o uno u otro.
No puedo servir a dos amos.
No puede haber un poco de amor en el miedo, o un poco de miedo en el amor.
El amor perfecto expulsa el miedo.

"Cada día, y cada minuto de cada día,

y en cada instante de cada minuto, no haces sino revivir ese instante en el que la hora del terror ocupó el lugar del amor."

UCDM

El guión está escrito.

En cada instante estoy revisando

una parte del mismo.

Si es una parte dolorosa,

es que aun no he perdonado completamente.

 Pero puedo pedir ver las cosas de otra forma, reinterpretando a favor del amor,

y no del miedo.


¿Qué elijo ahora?

 

En silencio,
observo la déspota que hay en mí.
La que explota cuando el mundo no gira como ella quiere.
La que tiene esos pensamientos que gritan cómo tienen que ser las cosas.
La que se enfada con más rapidez que su próxima inhalación.
La que critica a los demás cuando no se ajustan a su esquema mental.
La que se castiga a sí misma cuando tampoco lo hace ella.

En silencio,
siento todas las reacciones de mi cuerpo.
Todos mis sentidos se agudizan y el fuego se entremezcla con una extraña

sensación de nostalgia.

¿Quién se ha apoderado del lugar más Santo jamás creado?
¿Quién es el intruso que ha expulsado

al Amor de su Hogar?

Y...
...espera...
¿Quién Es El que observa en silencio?
¿Qué Es Esa Presencia Inmaculada que no conoce el juicio, la culpa ni el pecado?
La que abraza a la déspota y me susurra que solo es fruto de mi imaginación.
La que pone una sonrisa en mi rostro, haciéndome ver que todos los gritos son una petición para recordar.

Amor,
¿Eres Tú?

Silencio.
Y en ese silencio,
todo queda perdonado,
el tiempo deja de ser un aliado,
y lo único que queda Es ...

 

Otro mundo es posible.

Otro mundo,
donde la única vez que el hombre
levanta la mano delante de una mujer,
es para señalarle que el Cielo es el límite.

Donde los gritos son solo de alegría,
y las lágrimas se expresan sin vergüenza.

Donde hombres y mujeres caminamos
uno al lado del otro,
nadie delante,
nadie detrás.

Donde juntos recorremos la Senda hacia
el Amor,
sabiendo que las zonas oscuras no son para que nos castiguemos,
ni peleemos,
ni nos culpemos.
Sino para que las iluminemos
con la Luz de la Comprensión y la Gratitud.

Otro mundo,
donde nuestros hijos ya no son educados
de forma sexista,
porque reconocemos que el Ser que nos une no tiene sexo.
Ni nombre.
Ni edad.
Ni raza.

Un mundo donde la Paz es lo único Real,
y todos convivimos en Armonía.

Este mundo es posible,
porque este mundo está en Nuestra Mente.

Así que busquemos la Paz en nosotros,
no temamos las barreras que nos impiden reconocer al Amor que está siempre presente,
y ayudémonos unos a otros cuando nos perdamos y olvidemos que nuestro Único Propósito es el Perdón.

 

Lo único Real es Tu Amor Infinito.
Tu Abrazo Eterno Me rodea por completo.
Justo en el Centro de Mi Ser,
descanso en Tu Paz Inamovible.

En el Silencio acaricias los hilos que Nos unen,
Extiendes Tu Gloria,
y la compartes Conmigo.
Con Tu Hijo Bienamado.
Con Tu Amor Infinito.

No hay Verdad más allá de Ésta.
No hay forma ni tiempo.
No hay pensamiento escindido,
ni palabra que pueda nombrar
lo que no puede ser nombrado.

Experiencia pura.
Dichosa.
SIlenciosa.

 

Desandando los pasos que parecí dar
para alejarme de Ti,
y desoyendo las voces que me decían que estabas separado de mí,
cierro los ojos a las ilusiones,
para volver al Hogar del que me fui.

Al abrirlos,
me doy cuenta que jamás pudo ocurrir.
Solo fue un sueño,
en el que yo era un extraño para mí.

En este viaje sin distancia,
el Uno se reconoce como Uno,
el dos deja de tener sentido,
las palabras se vuelven innecesarias,
y el Amor celebra su Inmortalidad,
extendiendo sus regalos por toda la Eternidad.

 

En Su Presencia callo.
Me inclino silenciosamente ante Su llegada.
No hay sonido capaz de pronunciar Su Nombre.
No hay forma capaz de contenerle.

Eternamente arropada por Él,
Bienamada me hallo en Su abrazo infinito.
No hay espacio que Nos separe.
No hay tiempo que Nos demore.

Perdida en mis sueños de fantasía y terror,
Su Voz me exhorta a despertar.
Mi hogar no es éste.
¿Cuánto más voy a esperar?

 

Tus ojos no pueden vislumbrar Mi Amor.
Tus manos no llegan a tocar Mi Eternidad.
Más allá de los tiempos,
Más allá de lo visible,
yace oculto Mi recuerdo en Ti.

Deja de buscar.
Deja de resistir.
Estás en casa.
Aquí.
Ahora.

La atracción que sientes hacia la culpabilidad
no se compara en absoluto con el magnetismo que ejerce el Amor sobre Ti.

Ríndete.
Despojate de todo aquello que no Eres.
Quédate sin Nada,
y ahí encontrarás Todo lo que has estado buscando.

Todo lo que Siempre Fuiste.
Y por Siempre Serás.

 

Aquiétate por un instante,
y deja que el Amor te hable de tu Ser.

Permítele que te despoje de esas capas
de culpa que habías llevado en este sueño
que construiste como tu hogar,
y deja que su Luz disipe todo atisbo
de oscuridad en Tu Mente.

Vuelve ahí,
donde ninguna sombra jamás pudo penetrar.
Ahí,
donde La Luz no tiene opuestos.
Justo ahí,
tu Ser descansa en Paz.

Deja que el Amor te hable de tu Ser.
Te dice que nunca hubo error en ti.
Nada que perdonar.
Nada que corregir.
Nada que temer.

Te recuerda que Eres tal como Él te creó,
a Su Imagen y Semejanza,
y te exhorta a despertar de este sueño de terror,
donde crees ser un cuerpo separado, condenado a morir.

Te abraza dulcemente,
y te recuerda que eres profundamente Amad@
desde antes del inicio de los tiempos.
Antes de que la alocada idea se instalara
como un virus en Tu Santa Mente.

Amor,
Llévate todo aquello que no forma parte de Mí,
para que pueda re-conocer a Mi Ser... en Ti.

Amén.

 

Hay una pulsación dentro de nosotros.
Su suavidad no resta ni un ápice de su Poder Ilimitado.
Su presencia silenciosa no impide que Su Llamada penetre hasta los rincones más inexplorados y recónditos de nuestro Ser.

Nos ama incluso cuando la negamos.
Nos abraza incluso cuando la olvidamos.
Nos arropa en cada sueño teñido de miedo
que fabricamos,
y nos susurra que todo está bien,
que no hay nada que temer.

Esta pulsación es El Amor queriendo expandirse, extenderse, regocijarse por razón de lo que Es.
Y nos invita a despertar en Él.

Porque solo así,
recordaremos a Nuestro Verdadero Ser.

 

 

La ira no es mala.
La ira no es buena.
Es energía en movimiento.

No se trata de frenarla
o pretender que no está ahí.

Se trata de no justificarla.
Observa la historia que la acompaña
y cuestiona su realidad.
Date cuenta de que ciertamente no sabes por qué estás disgustado/a y por un momento, depón tus armas.

Mira cómo sin historia,
curiosamente el fuego empieza a apagarse.
Pues ya no está la chispa que lo mantiene encendido.

El otro no tiene nada que ver con nuestras sensaciones.
El otro simplemente se presta voluntario para apretar ahí donde ya había dolor en nosotros, pero no somos capaces de verlo y atenderlo por nuestra cuenta.

Así que no te culpes si sientes ira.
Simplemente recuerda que es un invento de nuestra mente que sirve de barrera protectora del Amor de Dios, y cuando te hayas cansado/a de sufrir, dite a ti mismo/a:
"Puedo ver Paz en lugar de esto".

 

Cuando el dolor oprima tu pecho,
y tu voz se quede ahogada por el grito del silencio.
Cuando todo aquello por lo que te esforzaste
se disuelve en el presente,
y el miedo brote desde lo más profundo de tu interior.

Quédate.
No huyas.

No puedes esconderte.
Estás en todas partes.

En lo más profundo de tu Ser,
sabes que este no es tu mundo,
y tu anhelo de volver a casa es cada vez más evidente.

Quédate muy quedo por un instante,
y vuelve a tu Hogar.

La Verdad mora en Ti
y no puede ser amenazada por ilusiones.

Lo que no tiene nombre no puede ser nombrado.
Lo que es eterno no puede ser destruido.
Lo que es atemporal no puede tener fin.

Busca solo lo Verdadero,
y no huyas de las sombras
que están saliendo con fuerza ante ti.

No son nada.
Son humo que tiene que ser disipado.

Y recuerda...

La Luz ya está Aquí y Ahora.
Nuestro mayor miedo no es otro
que reconocer que ésa,
y solo ésa,
es la Única Verdad.

 

Separados,
no somos mas que cuerpos solitarios
que deambulan desesperados
por un mundo extraño,
buscando su compleción al acercarse.

Juntos,
la brecha que pareció separarnos desaparece,
pues el Amor que trataban de esconder nuestros cuerpos,
ya no puede contenerse.

 

Algo se remueve.
Sensaciones viajando por mi cuerpo.
Mi lógica buscando su sentido.
Mi mente perdida entre significados.

A lo lejos,
Vislumbro el descanso.
Libre de interpretaciones,
Con pasos firmes me adelanto.

No,
No era hacia delante,
Era hacia dentro.

Desnuda por completo,
Me doy cuenta de que no soy un cuerpo,
Soy libre.